Este blog es como esas peliculas que terminas viendo solo porque nadie te quiere acompanar, que no dejan ningun mensaje y no importa, de esas que nadie compraria original y que aunque con certeza nunca se vaya a ganar una Palma de oro, minimo ya cuenta con un desocupado que secretamente la considera entre sus favoritas. Nunca se sabe, a lo mejor resulta buena y no, este no es un blog de cine, este es un blog como pa `crispetas.

28 agosto 2006

NOMBRES "ARTISTICOS"

Eso de los nombres es cosa seria. Hace como dos semanas bajé con un compañero a botar corriente en un cafecito que queda cerca al edificio donde trabajo.
Por lo general siempre se encuentra un monito de aproximadamente cuatro años vendiendo Frunas y que hasta ese día me había parecido muy tierno.
El niño se acercó de una a pedir una moneda y le pregunté: cómo te llamas?
Y me dijo: Michael
Yo ya sabía porque mi compañero me había contando que en días pasados el niño que se hacía llamar Michael se le había acercado a el y a otro amigo en ese mismo lugar a pedirles un caputino (entiéndase capuchino), que chino tan sofisticado.
En ese momento llegó el primito y sólo por hacer quedar mal al monito nos dijo: es mentira, el no se llama así, el siempre se quizo llamar Michel Steven pero le pusieron Jaider Daniel, venga le muestro como se escribe. Sin pedir permiso cogió mi micropunta y mi libreta, y además de hacerme unos dibujos entre los cuales se destaca “el carro basílica”, escribió el nombre de su primito. Que ignorante me sentí, no sabía que así se escribía Michel Steven, pero por otro lado pensé, este niño la tiene clara, tiene cuatro años y ya pensó en su nombre artístico. Aquí está el dibujo.


Otro caso. Una amiga de mi mamá se llamaba Tránsito, digo se llamaba porque como a los 50 años le dió por cambiarse el nombre. Estaba aburrida de ese nombre tan feo, por eso se puso nada mas y nada menos que…
"Nancy".

Y para terminar este capítulo, traigo a colasión el nombre de mis vecinos en Cali.
El mayor se llama Jefferson pero se lee Yeferson y el menor Jhon James, es decir, Yon James.
Tienen un gato y un perro. El Gato se llama Fernando y el perro Lucas.

25 agosto 2006

TAN CHIQUITAS Y TAN VAGABUNDAS



Después de publicar lo del conejo verde me puse a pensar que ese fue un insignificante momento comparado con la serie de sucesos desafortunados que en repetidas ocasiones acompañaron mis fiestas de halloween, las cuales cabe aclarar, algunas veces se convertían en mis fiestas de cumpleaños (cumplo el 30 de octubre).
Cómo olvidar aquel 31 de octubre de 1989, acababa de cumplir once años y era parte del “parche” de la cuadra. Yo era la menor del grupo de las niñas, culicagadas que como decían las mamás estaban maduradas biche (por aquello del mango con sal) y para ser sinceros yo era la más bobita de todas.
Las niñas se habían puesto de acuerdo para disfrazarse de lo mismo, yo pensé: de Las Flans es una buena opción, de hawaiana que está de moda o de dama antigua que tiene mucha acogida, pero no, ellas habían decidido que todas irían de prostitutas (esa palabra era interesantísima y nadie decía “puta”). A mi me daba pena y les dije que buscáramos otro disfraz. La respuesta me hizo comprobar que ningún otro atuendo les podría sentar mejor porque las muy perras me abrieron del parche y me dijeron: no importa, de todas maneras tu no vas a disfrazarte de prostituta como nosotras, hemos decidido que vas a ser chica punk.
Una lágrima corrió por mi mejilla (ahora que lo pienso estaba llorando porque no me dejaban ser puta), pero nada, me armé de valentía y de la ropa ochentera de mis tías jóvenes para crear el mejor ajuar de chica punk de toda la comarca.
Estrellas por todo lado, aretes enormes, escarcha dorada, culifalda amarilla vibrante, medias negras de malla con botas amarillas y un extravagante peinado hacían parte de mi atuendo.
Llegué a la fiesta un poco nerviosa, no dejaba de sentirme diferente aunque mi mejor amiga me decía para consolarme que era la mejor chica punk del mundo!
Los niños estaban disfrazados de cualquier cosa, el de vaquero a pesar de la mediocridad, era un éxito. Las niñas de la vida alegre, caminaban orgullosas por el garaje de Josefer (el anfitrión). Juan Luis Guerra y sus 4:40 rompieron con la timidez, Millie Vanilli nos llenó de euforia y UB40 se convirtió en el telonero del momento mas esperado de la noche: el premio al mejor disfraz entre los niños y el premio al mejor disfraz de prostituta.
Adivinen qué? Me lo gané yo.

24 agosto 2006

ESTOY HACIENDO VACA


Para regalarle una terapia de lenguaje a todos los niños que salen en los comerciales de Doña Gallina, Frutiño y Guabanabananaanbana Ya

OTRO RECUERDO SURREALISTA DE MI INFANCIA


Nótese además del verde coqueto del disfraz (claro, los conejos son verdes mamá), la barriga y las boticas ortopédicas que si o si, tenían que combinar bien con todo. El enigmático personaje que me acompaña, es un misterio que se resolvió 21 años después.

23 agosto 2006

Y YO QUE ESTABA HACIENDO CUANDO MATARON A GALAN

Leyendo la última Soho me encontré con un especial conformado por una serie de artículos dónde diferentes personajes cuentan lo que estaban haciendo el día que mataron a Galán. Cuando leí el titular se me vino inmediatamente a la cabeza lo que yo estaba haciendo.
Tres meses atrás me habían operado de los dos pies, yo tenía diez años y después de durar un buen rato con yesos hasta las rodillas, me sentía como si estuviera aprendiendo a caminar, era más torpe que antes de la operación y como parte de la terapia le recomendaron a mis papás llevarme de vacaciones a la playa para caminar sobre la arena húmeda.
Armamos maletas y nos fuimos para Atacames- Ecuador. No sabíamos que esa pequeña ciudad cuyo mayor atractivo eran los crepes de frutas del restaurante Arco Iris o el maíz tostado que acompañaba el ceviche, se había convertido en un apetecido destino turístico no sólo para Colombianos que se sentían potentados frente al Sucre, sino también para cientos de Europeos que por alguna razón encontraban paradisiaco ese lugar.
Habíamos estado unos años atrás y aún guardábamos la imagen de un pueblo tranquilo, por eso nos confíamos de que conseguiríamos con facilidad donde hospedarnos. Error, después de mucho buscar y ya resignados a pasar la primera noche en el Renault 9 TSE color madreperla de mi papá, encontramos un hotelucho con dos camas, sabanas de flores, un baño tapado y una que otra cucaracha que no había entendido que el plazo máximo para desalojar la habitación era las tres de la tarde.
Al otro día, mi hermano y yo teníamos puesto el vestido de baño desde las cinco de la mañana, no tanto por las ganas de pisar la arena curativa, como por el deseo sofocante de poder salir de ese cuartucho con olor a flota.
La terapia empezó temprano, de la mano de mi papá comencé a caminar por la playa. Me sentía una completa tarada. Era la primera vez que caminaba en público y descalza después de la quitada de los yesos, practicamente la mayoría del tiempo mi papá me llevaba a tun-tún para evitar la demora pero ahora se me había acabado el juego y tenía que dar pasos firmes y rectos para fortalecerme. No quiero imaginarme qué pensaba la gente al ver a una niña de 10 años cargada por los papás y luego caminando como un bebé de 12 meses, pero mentalmente sana.
Diez minutos duró la caminata y aproximadamente ocho horas el irresponsable proceso de achicharrarme bajo el sol. Fue mi primera insolación, nunca imaginé que sería así y mucho menos que tuviera que padecerla en ese antro de bombillo amarillo incandecente. Mi mamá me enseñó las bondades curativas de la Leche de Magnesia Philips mientras yo lloraba por ese hotel, por ese ardor, por mis pies y por haberme tirado la salida a comer Crepes al Arco Iris.
El panorama no podía ser más desolador: papá, mamá, hermanito hiperactivo subiéndose por las paredes y un camarón acostado en una cama sencilla.
Por supuesto no había televisor y el aburrimiento era más insoportable que el charco que se formaba cada vez que alguien abría el lavamanos.
Ahora que lo pienso, hace unos 15 días cuando me encontraba en mi cama pensando que experiencia había sido tan desesperante como la que estaba viviendo en ese momento por culpa de la varicela, puedo decir con seguridad que mi convalescencia no tenía nada que envidiarle a esa fatídica estadía en el resort del purgatorio.
Las horas pasaban lentamente, mi papá entraba y salía del cuarto con un radiecito azul tipo transistor que duró facilmente quince años. Salía diciendo: no! que calor! Y entraba diciendo: estas emisoras de acá no cogen bien!.
Así sucedió unas tres veces hasta que con una cara de emoción indescriptible le dice a mi mamá: cogió Caracol, cogió Caracol!!!!
El hallazgo parecía la salvación que tanto estábamos esperando, era como si llevarámos perdidos veinte días en el páramo y de pronto en medio de la nada apareciera la Defensa Civil. El radio sonaba medianamente bien, eran las noticias, noticias colombianas, las mismas de siempre, las que detesto y las que me ardían más que la espalda.
De repente las noticias se interrumpieron y una voz masculina algo alterada, pronunció las siguientes palabras: atención, noticia de última hora…
En ese momento mi mamá nos miró a todos y con los ojos aguados y la misma capacidad para presentir temblores, nos comunicó la noticia antes que el locutor: mataron a Galán.

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