TROSKY SE VE COMO RARO
No existió obsesión más grande en mi vida que la de tener un perrito cuando era chiquita, sólo para contextualizarlos con mi nivel de intensidad y el de mi hermanito, un día sentamos a nuestros papás para pedirles otro hermanito (no me bastaba con cascarle a uno), el argumento campeón era que mis hijos sólo iban a tener un tío, cosa inaudita dado que yo tengo 12 tíos directos y 12 tíos abuelos. Nuestros padres nos miraron consternados y nos dijeron que lo iban a pensar un mes. Sí, un laaaaargo mes que contamos como presos porque qué dijeron mis papás, que se nos iba a olvidar??? Naaaada, una vez cumplido el plazo los frenteamos y ellos ya tenían preparadas ochenta mil razones para decirnos que no, que ellos preferían tener solo dos hijos y que nuestros hijos sólo tuvieran un tío(a), a tener más y no poder darnos lo que ellos querían.
Ok…buen punto, se los compramos. Duramos deprimidos cinco segundos aproximadamente porque nuestra réplica fue: entonces no hay hermanito? ah bueno, entonces un perro.
Dejando claro las ansias por una mascotica, prosigo con la historia.
Mi mamá siempre dijo que el día que tuvieramos un perro tenía que ser calvo, con la cola cosida y la lengua cortada -es que me parece estarla viendo- mejor dicho, NO ES NO Y PUNTO, pero claro doña terca siempre conservó la ilusión, por eso el día que entró mi hermanito corriendo a la casa diciéndome que rápido que la billetera de mi mamá que nos iba a comprar un perro, casi me muero de la emoción.
Yo decía: qué? pero cómo, cuándo, dónde está? lo quiero ver ya!! Y mi hermano me decía: ayyy está donde Amparo (una vecina) no moleste, ya vengo y lo traigo que lo están preparando.
Yo dije: noo divino, le están poniendo los moñitos y cepillándolo, yo quiero ver, yo quiero veeeeeer!!!
Salí corriendo detrás de mi hermanito para la casa de Amparo, cuando entré me encontré con las mismas cuatro señoras que se reunían todos los días a las 5 p.m. a echar lora con un tintico, entre esas mi señora madre. Cuando la ví me le tiré a los brazos y le dije con un entusiasmo desmedido: es verdad? Es verdad mamá??? Nos vas a comprar un perro?
Mi mamá me miró con cara de “calmate niña” y me dijo: si….por qué?
Y yo: no lo puedo creer, no lo puedo creer!!! Eres la mejor mamá del mundo, te quiero mucho, muchíííííísimooooo.
Fabiola, Mercedes y Amparo miraban a mi mamá pensando que era una madre desalmada y mi mamá me miraba a mi como si la estuviera haciendo quedar en ridículo delante de sus parceras y en efecto, así era, porque no sólo le estaba haciendo pasar un momento muy bochornoso, por poquito le hago ganarse una demanda del bienestar familiar por mantenernos a mi hermano y a mi en condiciones infrahumanas de desnutrición que ante la triste escena, hubieran impuesto sus amigas ya que el soñado canino al que según yo estaban preparando con moñítos, en realidad lo estaban preparando con salsa de tomate, mayonesa, piña y papitas.



7 Comments:
Gracias, me sacaste una sonrisa hoy con tu post, que historia tan triste, pero a la vez tan jocosa, además denota inocencia, jeje.
09 noviembre, 2006 21:25
jajaja, estabamos pensando en lo mismo, sobre tener un perro. el final no me lo imaginaba asi, pense que te habias salido con la tuya, pero al acercarme a las ultimas lineas, solo podia predecir el final que en efecto sucedio. Apadrinate de un perro, como lo hice yo. Lee mi post gemelo... sera otro caso de la dimension desconocida???
10 noviembre, 2006 06:24
El encanto de las palabras equívocas... feliz fin de semana
10 noviembre, 2006 08:10
Noooooooooo!!!!
Me mori!!!!!!!!!!
No hubo perro?????????
:(
10 noviembre, 2006 12:59
No, no hubo perro en ese momento, pero sí como cuatro años después, la historia es un poco triste porque después de soñar con uno durante mucho tiempo, sólo estuvo conmigo tres meses porque le dió parvovirosis como reacción a la vacuna. Se llamaba Mateo y era un French Poodle, esa raza no me gusta pero era mejor que un perro caliente no? Mateo tenía una hermanita "Motas" que estaba con otra familia que la rechazó cuando la señora quedó en embarazo y como iba a quedar abandona, nosotros la adoptamos cuando tenía 7 meses, fué imposible cambiarle el nombre yo quería ponerle Pepa, pero se convirió en la manis (hermanita), era lo máximo y estuvo con nosotros durante 11 años, ahora la difunta Motas me acompaña todos los días en una fotico que le tomé con mi celu.
10 noviembre, 2006 15:18
Bueno, era un french poodle. Considéralo un golde de buena suerte.
Y nada, que triste ... como te rompieron tu corazoncito y tus ilusiones cuando supiste la cruel verdad .. snif.
10 noviembre, 2006 18:52
by the way, por lo menos estaba rico el perro caliente?
23 noviembre, 2006 06:05
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