TAN CHIQUITAS Y TAN VAGABUNDAS

Después de publicar lo del conejo verde me puse a pensar que ese fue un insignificante momento comparado con la serie de sucesos desafortunados que en repetidas ocasiones acompañaron mis fiestas de halloween, las cuales cabe aclarar, algunas veces se convertían en mis fiestas de cumpleaños (cumplo el 30 de octubre).
Cómo olvidar aquel 31 de octubre de 1989, acababa de cumplir once años y era parte del “parche” de la cuadra. Yo era la menor del grupo de las niñas, culicagadas que como decían las mamás estaban maduradas biche (por aquello del mango con sal) y para ser sinceros yo era la más bobita de todas.
Las niñas se habían puesto de acuerdo para disfrazarse de lo mismo, yo pensé: de Las Flans es una buena opción, de hawaiana que está de moda o de dama antigua que tiene mucha acogida, pero no, ellas habían decidido que todas irían de prostitutas (esa palabra era interesantísima y nadie decía “puta”). A mi me daba pena y les dije que buscáramos otro disfraz. La respuesta me hizo comprobar que ningún otro atuendo les podría sentar mejor porque las muy perras me abrieron del parche y me dijeron: no importa, de todas maneras tu no vas a disfrazarte de prostituta como nosotras, hemos decidido que vas a ser chica punk.
Una lágrima corrió por mi mejilla (ahora que lo pienso estaba llorando porque no me dejaban ser puta), pero nada, me armé de valentía y de la ropa ochentera de mis tías jóvenes para crear el mejor ajuar de chica punk de toda la comarca.
Estrellas por todo lado, aretes enormes, escarcha dorada, culifalda amarilla vibrante, medias negras de malla con botas amarillas y un extravagante peinado hacían parte de mi atuendo.
Llegué a la fiesta un poco nerviosa, no dejaba de sentirme diferente aunque mi mejor amiga me decía para consolarme que era la mejor chica punk del mundo!
Los niños estaban disfrazados de cualquier cosa, el de vaquero a pesar de la mediocridad, era un éxito. Las niñas de la vida alegre, caminaban orgullosas por el garaje de Josefer (el anfitrión). Juan Luis Guerra y sus 4:40 rompieron con la timidez, Millie Vanilli nos llenó de euforia y UB40 se convirtió en el telonero del momento mas esperado de la noche: el premio al mejor disfraz entre los niños y el premio al mejor disfraz de prostituta.
Adivinen qué? Me lo gané yo.



5 Comments:
jajja, esa es la actitud. Que bien que les hayas ganados a las muy ... (no me atrevo a decir putas porque que tal que todavía sean tus amigas, ¿ah?)
Pero mira que el disfraz de ellas hizo carrera ... ahora se les ve a todas horas por todas partes y no necesariamente en el 31 de Octubre!!! La cantidad de niñitas disfrazadas de putas es increíble.
y si, es como pa' crsipetas. pa' que.
25 agosto, 2006 19:32
Hay veces uno gana sin querer... me rei mucho leyendo tu aventuras 31 octubreras. Muy bien. Saludos desde Bogotá [+] que DC - el blog de Bogota http://dccolombia.blogspot.com
27 agosto, 2006 18:18
jajajajajaja, que ironias de la vida.
02 octubre, 2006 08:48
jajaja. el titulo del blog no puede ser mejor, como pa crispeta...
que admirable como puedes traer del baul de los recuerdos esas aventuras de infancia.
lo que mas me hizo reir fue "...Una lágrima corrió por mi mejilla (ahora que lo pienso estaba llorando porque no me dejaban ser puta)..." jajaj, aun me rio...
gracias a dios alguien creo el RSS... me llegan los nuevos post a mi google home page.
06 octubre, 2006 07:01
Halloween puede llegar a ser una de las mejores épocas del año, claro que cuando uno era chiquito y pasaban cosas como las que te pasaron, el día dejaba de serlo y el que hoy es el mejor día del año, se volvía el peor. UN saludo, por acá no s estaremos viendo...
23 octubre, 2006 09:43
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